Parking para bicicletas en grandes ciudades

En los últimos tiempos, se ha evidenciado en las más importantes ciudades del mundo un notable incremento del uso de la bicicleta como una alternativa inteligente y sustentable frente a la toxicidad de los gases que desprenden los escapes de los medios de transporte motorizados y el enorme problema de tráfico que los mismos provocan.

A la vanguardia de toda esta movida se encuentran Copenhague -la ciudad capital dinamarquesa-, Groningen en Holanda, la alemana Berlín, Barcelona en España, la centroamericana Ciudad de México, Melbourne en Australia, la capital china Beijing, las ciudades norteamericanas de Chicago y Nueva York, todo Japón, la británica Londres y muchas otras reconocidas urbes mundiales.

La bicicleta, pues, proporciona la solución perfecta: no solo constituye un vehículo limpio sino que, claro está, ocupa muy poco espacio, beneficia la salud de su usuario, otorga una imagen sosegada, crea comunidad y, por si todo esto fuese poco, es veloz y económica. Pero, a veces, suele suceder que las mejores soluciones se presentan acompañadas por un nuevo problema.

Este es el caso de la utilización de la bicicleta como propuesta de transporte masivo frente al problema de la congestión y la contaminación ocasionada por el tráfico de automóviles. El nuevo dolor de cabezas, como es obvio, es ocasionado por el siguiente interrogante: ¿cómo solucionar ahora el aparcamiento de la enorme cantidad de bicicletas que pululan por las ciudades?

Para hacer frente a esta nueva problemática, las ciudades promotoras del uso de la bicicleta deberán pensar de qué manera modificar y modernizar su infraestructura para poder ofrecer no solo excelentes y seguros carriles para el desplazamiento de los ciclistas sino también un espacio con idénticas características para poder aparcar sus bicicletas.

Japón, Holanda, Alemania y Dinamarca son países con gran experiencia en materia de bicicletas. Estas naciones hace décadas que priorizan el uso de este medio de transporte y cuentan con parkings especiales estratégicamente ubicados –en las estaciones ferroviarias, por ejemplo- para que los usuarios puedan dejar las bicicletas una vez llegados a destino.

Estos países y el resto de las ciudades, se encuentran en busca de aún mejores alternativas para solucionar el problema del parking y resguardo de las bicicletas. En respuesta a ello, la empresa japonesa GIKEN Seisakusho Co. Ltd. ha desarrollado un innovador sistema subterráneo de aparcamiento que ha comenzado a interesar a las autoridades de las distintas naciones.

Parking de bicicletas

Este innovador proyecto ha sido diseñado para el almacenamiento de bicicletas eléctricas. Se trata de un sistema robotizado en forma de cilindro capaz de almacenar, a 11 metros de profundidad, hasta 204 unidades. Además, ofrece la recarga de sus baterías mientras las bicicletas esperan por sus dueños.

Cada bicicleta deberá contar, en su rueda delantera, con un chip de reconocimiento. El sistema identificará al rodado, abrirá las compuertas del cilindro, sujetará a la bicicleta y procederá a aparcarla; todo, en un proceso de unos 13 segundos como máximo. Cuando lo crea conveniente, el usuario presentará su tarjeta de identificación para retirar su bicicleta, la cual le será devuelta recargada e intacta.

Contar con aparcamientos de estas características resultaría, sin dudas, de gran provecho para las ciudades. Entre las mayores ventajas de este sistema -además de las ecológicas, claro- figura la drástica disminución del robo de bicicletas que podría lograrse a través de su implementación. Por cierto, la sustracción de bicicletas es uno de los grandes flagelos que sufren quienes han elegido transportarse de esta forma.

Guía rápida sobre bicicletas eléctricas

¿Cuál es la mejor bicicleta eléctrica del mercado?

A la hora de comprar una bicicleta eléctrica, debemos elegir entre la enorme variedad de modelos que hoy se ofertan en el mercado. Esto hace que aprender cómo distinguir las diferencias entre los diferentes tipos de bicis eléctricas sea obligatorio para no perder tiempo y dinero. Como ocurre con tantas otras cosas, al intentar encontrar información útil sobre bicicletas eléctricas las primeras preguntas que solemos hacernos son: “¿Existe la bicicleta eléctrica perfecta?” y “¿cuál es la mejor bici eléctrica que hay?”

La respuesta a estas preguntas depende de qué buscamos en este tipo de bicis, a qué le damos más importancia a la hora de decidir: unos dan más prioridad a la calidad de sus componentes y basan su decisión en el precio de la etiqueta mientras que otros eligen comprar una bicicleta eléctrica apoyando esta elección en que cumplan un servicio aceptable al coste más bajo. Pero la realidad es que no existe una bicicleta eléctrica mejor que otra, esa es nuestra humilde opinión. Lo que sí existen son distintos modelos con diferentes características y para fines determinados y muy variados.

Cómo elegir una bicicleta eléctrica

Aunque parezca muy sencillo, decidir qué bicicleta eléctrica comprar no es tan fácil ni rápido si no tenemos claro para qué la vamos a utilizar. Algunos consejos para definir qué modelo es el mejor para nosotros es pensar por ejemplo qué tipo de prioridades tenemos como conductores de bicicleta, porque no necesitan las mismas prestaciones los que buscan una bicicleta eléctrica para el ocio y el relax que los que la quieren comprar para viajar largas distancias, por ejemplo. Lo que sí está claro es que la bicicleta eléctrica es una ayuda cuando más cuesta pedalear y entra más en la categoría de medio de transporte que en un medio para hacer deporte y adelgazar. Lo que primará por tanto en la elección de la bici es su versatilidad, duración de batería, si es plegable o no, entre otros aspectos.

Tipos de bicicletas eléctricas

Además, aunque queramos usar nuestra bici eléctrica nueva para el entretenimiento solamente, tal vez vayamos a recorrer terrenos escarpados o más bien arenosos o nos guste más usar el acelerador que los pedales. Se puede dar el caso también de que nos interese tener un modelo de bici eléctrica típica en Madrid por poner un ejemplo, y qué decir si vamos a necesitar cargar la bicicleta eléctrica y queramos el modelo más compacto del mercado para almacenar sin límites de espacio. Estos y otros aspectos debemos considerar para saber cuál es la bici eléctrica más apropiada para cada uno.

Algunos buenos modelos de bicicletas eléctricas

Si tenemos pensado recorrer largos tramos de viaje y estamos buscando una bicicleta eléctrica con excelentes prestaciones y equipamiento, posiblemente sea una de las mejores bicicletas eléctricas un modelo tipo la Stromer Sport. Asimismo, si nuestra idea de bicicleta eléctrica es un modelo más bien integrado y ligero, la mejor bicicleta eléctrica es sin duda una del tipo la IZIP Path.

¿Que alguien necesita bicis eléctricas en que no haga falta pedalear, es decir, bicicletas que puedan conducirse solo con el giro del acelerador? No hay problema, en el mercado ya hay una línea de modelos con kit a medida (acelerador, autonomía, potencia, reparto de pesos…).

Finalmente, otro buen consejo a la hora de comprar una bicicleta eléctrica es no descuidar la facilidad a la hora de desmontarla, pues podemos encontrar que no sepamos/no podamos hacerlo a la hora de transportar nuestra bici o colocarla en un portabicicletas, por ejemplo.

Naturalmente que estos pequeños trucos para escoger la bici eléctrica adecuada son solo pequeñas orientaciones que nos pueden valer de punto de partida. Lo que se debe hacer a continuación es proceder a una consulta exhaustiva o a un buen comparador de precios y modelos de bicicletas eléctricas online. La web de bicis ideal debe dedicar al menos una página completa a cada modelo existente en el catálogo y presentar en ella toda la información técnica, de acabados, etc. que cada bicicleta eléctrica tenga, pudiendo recurrir el cliente al consejo de un profesional del ciclismo para consultarle todas las dudas que le surjan durante la compra siempre que sea posible.